*

X

3 simples razones por las que la cafeína podría considerarse más peligrosa que la marihuana

Salud

Por: pijama Surf - 01/03/2018

Sorpresivamente para muchos, la cafeína podría considerarse más peligrosa para una persona que la marihuana

Tras décadas de satanización, cultivada por grandes campañas gubernamentales en su contra, la marihuana ha comenzado a redimir radicalmente su imagen. Si bien su criminalización ha sido eje de una larga "guerra contra las drogas", instaurada hace más de 1 siglo (y cuya historia puedes consultar aquí), lo cierto es que los nefastos resultados que ha arrojado, probadamente, su combate, en contraste con el creciente número de estudios que señalan sus bondades, parece que pronto terminarán colocando a la marihuana en un lugar mucho más justo y atinado que el que le hemos dado en los últimos 100 años. 

La marihuana no sólo ha probado ser menos dañina (física, mental y socialmente) que el alcohol; incluso pareciera que, contrastando los pros y los contras que conlleva su consumo, podría ser menos amenazante que otras sustancias también cotidianas y aceptadas, por ejemplo, la cafeína. 

¿Por qué nos atrevemos a afirmar esto?

Sencillo. Más allá de nuestras fobias o filias individuales, la cafeína, a diferencia de la marihuana, podría objetivamente considerarse más "peligrosa" por estas tres razones:

1. Genera adicción física

2. Produce síndrome de abstinencia

3. Puede derivar en sobredosis

Evidentemente no significa que debamos de consumir un buen café, y obviamente los efectos varían entre cada persona y dependiendo de la cantidad que se consume. De hecho, el café también tiene potenciales beneficios para la salud. Pero resulta interesante reflexionar sobre por qué, a diferencia de la marihuana y siendo una mayor "amenaza" para nuestra salud, una es ilegal y el otro es amplia y efusivamente promovido y distribuido.  

¿Te gustaría saber cuándo vas a morir? Esta calculadora te podrá dar la respuesta

Salud

Por: pijamasurf - 01/03/2018

The Conversation, el nombre de la calculadora, pretende brindar información que beneficie no sólo a nivel individual sino también a nivel social

La ciencia ha propuesto numerosas hipótesis sobre la mortalidad y la vida después de Tanathos: desde cómo existe un equilibrio de sexos impuestos por la naturaleza -un mayor número de abortos en fetos del sexo femenino VS. una mayor tasa de mortalidad en personas de sexo masculino al realizar más actividades de riesgo-, hasta la influencia de un trauma psicológico/abuso de seis generaciones anteriores para impactar en la salud y mortalidad de un individuo. Sin embargo, ¿cuál es el verdadero impacto de que uno se entere del día en que morirá?

El impacto que produce saber la fecha de la propia muerte siempre resulta en dos reacciones: por un lado, una desesperada angustia y por otro,  una inevitable impulsividad para vivir en el aquí y el ahora. Un grupo de actuarios, entre ellos Jeyaraj Vadiveloo, director de Janet and Mark L. Goldenson Center para la Investigación Actuaria de la Universidad de Connecticut, desarrollaron una calculadora que no sólo señala la fecha aproximada de la muerte de un individuo según sus genes, también según su nivel de aceptación de la muerte -y por lo tanto, del conocimiento de su fecha-. Se trata de una calculadora de esperanza de vida cuyo fin es valorar cuántos años de vida saludable se pueden alcanzar -en vez de sólo dar una fecha de "expiración" resultando posiblemente en una oleada de angustia-, es decir, hacer una llamada de atención a aquellos que necesitan enfatizar las acciones de autocuidado. 

The Conversation, el nombre de la calculadora, pretende brindar información que beneficie no sólo a nivel individual sino también a nivel social. Después de todo, la misión de la calculadora es invertir en proyectos de salud que permitan tanto prevenir como enfrentar situaciones críticas. La idea es presentar dos métricas: la esperanza de vida saludable y la esperanza de vida insalubre o en enfermedad -sin posibilidad de recuperación y cuyo resultado es la muerte-. Ambas poseen factores que influyen en ellas tales como una dieta equilibrada y saludable, presencia de actividades físicas, una rutina adecuada de sueño, educación y nivel socioeconómico, consumo de alcohol y tabaco, sufrir de alguna enfermedad como diabetes y, sorprendentemente, la percepción de la salud de uno mismo así como de la proximidad de la muerte. 

A lo largo del proyecto, Vadiveloo y sus colegas encontraron que el último factor mencionado genera un gran cambio en la salud. En otras palabras, si es existe una percepción positiva de la propia salud, esta mejora considerablemente pero, por el contrario, si se tiene una percepción negativa, la salud empeora. No obstante, de acuerdo con los autores, aún queda por investigar a profundidad la influencia de la toma de la conciencia de la muerte. 

La realidad es que la experiencia humana ante la muerte es diversa, por lo que quizá saber la fecha aproximada de la salud, la enfermedad o la muerte requiera un poco de psicoeducación para lograr inundar de Eros cuando Tanathos se encuentre asomando en nuestras vidas. O al menos, una guía que permita estar en paz tanto en vida como en muerte.  

Dale click aquí para acceder a la calculadora.